domingo, 2 de abril de 2017

MEDICINA Y PSICOANÁLISIS. Una deriva inquisitorial.



El Colegio Médico al que pertenezco ha emitido recientemente un boletín en el que, además de noticias de gran interés sobre agendas culturales, incluye una nota relativa a algo tan importante como la existencia de un “Observatorio OMC contra lasPseudociencias, Pseudoterapias, Intrusismo y Sectas Sanitarias”.
Se incluye en él un “formulario para denuncias” , algo que no está nada mal en la lucha contra intentos demoníacos anti-científicos.

No se trata, pues, de una iniciativa local, sino que es la Organización Médica Colegial (OMC) la que acoge la protección de la ciudadanía con una iniciativa de vigilancia, incluyendo denuncias, que defiende el buen hacer médico frente a la influencia poderosa de charlatanes y pseudo-científicos varios.

Una iniciativa sin duda necesaria si se piensa que alguien mayor de edad, cuerdo y educado en un país civilizado como parece ser España, sigue siendo una criatura a la que hay que evitarle el esfuerzo intelectual de distinguir el grano de la paja o de diferenciar un médico titulado de un charlatán quiromántico. Parece que tan extraordinario y loable esfuerzo organizativo redundará en una mejor educación y más eficaz vigilancia en aras de la salud de los españoles.

El documento que recoge tan feliz propósito aporta tres enlaces, ninguno de los cuales parece resultado de un agobiante trabajo colegial. Uno de ellos nos dirige a un extenso y aburridísimo documento elaborado en 2011 por el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad en el que se analiza la situación de las terapias naturales.

Hay otro “link” llamativo que no parece ser fruto de esforzados médicos colegiados sino de “un grupo de personas preocupadas por el auge de las terapias pseudocientíficas y del daño que están haciendo a la salud pública, aprovechándose de la falta de cultura científica en la mayor parte de la población”. Así es como se define la “Asociación Para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas”Esta asociación “ha sido creada en la Comunidad Valenciana, pero es de ámbito  nacional,  y presta  su ayuda y pretende  conseguir sus finalidades, en la medida de sus posibilidades, en todo el Estado Español”.

Finalmente, hay un tercer enlace que nos facilita saber de un modo rapidísimo si una práctica está incluida en las pseudociencias, al presentar todas éstas en formato de fichas.  El esfuerzo de sus dignos autores no parece haber pasado por una gran labor de lectura previa, si se echa un vistazo a la escasa bibliografía en que se apoyan  y asumible por cualquier círculo de “escépticos” que se precie. Citan a Martin Gardner. Nada menos. El escéptico y a la vez creyente Gardner , que tal vez se echara las manos a la cabeza al ver cómo su nombre es usado en apoyo de tan pobre discurso. Y tampoco dudan en apoyarse en la colección "Vaya timo"Bunge, también citado, estaría contento. 

¿Por qué ocurre esto? ¿Por qué personas adultas han de ser “protegidas” de lo que no es ciencia?

Asistimos a una tendencia dicotómica, algo habitual en todos los órdenes, desde el fútbol a la política; buenos o malos, científicos o pseudocientíficos. Y parece defenderse, especialmente por los llamados a sí mismos "escépticos", que, si algo no es ciencia, es pseudociencia y, como tal, ha de ser conjurada. En ese proceso de purificación se dan dos fases, la iluminación de los necios y el ostracismo de los culpables. Y así un Colegio Médico puede pasar de acoger la posición de médicos homeópatas en un periódico local a condenarla al silencio. Y no seré yo quien defienda la homeopatía. Pero vivimos en un país en que no hay grados, sino oposiciones, sí o no, bueno o malo, todo o nada.

¿Quienes deciden sobre la verdad y el bien? Los “expertos”. Siempre existen, aunque no los conozcamos. A ellos aluden todos los días en los telediarios. “Expertos” y sociedades “científicas” rigen nuestras vidas, sea para explicar terremotos, sea para hablar del suicidio de células.

La acogida por parte de la OMC de enlaces de asociaciones protectoras de enfermos es llamativo.

Parece que vivimos, si alguna vez no lo hicimos, en tiempos de ortodoxia, ya no religiosa sino científica, como si la Ciencia no se bastara a sí misma y precisara de un apoyo que evoca la censura inquisitorial.

Y esto ocurre en Medicina, una práctica, porque práctica es, que difícilmente puede calificarse de científica, aunque en la ciencia se apoye, pues es técnica pero también relacional, transferencial, singular encuentro de subjetividades. Una práctica en donde las bondades de la llamada “evidencia” son lo que son, resultado de reificación revestida en demasiados casos de sesgos por conflictos de interés. No son pocos los fármacos de efecto “evidente” que han tenido que ser retirados del mercado tras un corto período de fármaco-vigilancia.

No sólo hay que elegir entre ciencia y pseudociencia. La Filosofía no es una ciencia. ¿Alguien sensato la calificaría de pseudociencia? Y lo mismo ocurre con la Literatura, con el Arte… Y también con la Medicina misma, a pesar de muchos médicos embelesados por el reduccionismo molecular. La Ciencia auxilia a la Literatura, al Arte, en mayor medida aun a la Medicina. Pero no absorbe a esas facetas del saber, del interrogar humano.

El Psicoanálisis entra, de la mano de aparentes ignorantes de lo que es tal cosa (ya se sabe que la ignorancia es atrevida), en el club de las pseudociencias en los últimos dos enlaces citados . Habrá quien lo ponga al lado de la aromaterapia y se quede satisfecho. Parece algo lógico en ese esquema aparentemente infantiloide y maniqueo que no sabe de una clasificación que no sea binaria, oposicional.

Hay dignos colegiados que ejercen, para bien de muchos pacientes, el psicoanálisis. Pueden adivinar lo que le espera a su práctica cotidiana en caso de que la OMC siga empeñada en ese empeño cientificista que lesiona a la propia Ciencia, pasada a ser confundida con un producto bibliométrico de mero interés curricular y con expertos y sociedades "científicas" como nuevos sacerdotes de una ciencia hecha religión.  


16 comentarios:

  1. Buenos días,

    Este asunto me obsesiona, especialmente. De hecho fue el que me llevó hasta tu libro primero, y por ende a ti. Es reconfortante leer estas reflexiones de la mano de alguien que conoce, y es que es casi imposible encontrar posturas ya no digo de este nivel, sino de cierta sensatez, en este asunto de los escépticos. Este tipo de científicos, ufanos en su nominación de escépticos, están perfectamente representados en la figura de J.M. Mulet; sí, el bioquímico que tuvo la trifulca con la "pseudo" periodista Mercedes Milá. La actitud de estos neoescépticos tienen más que ver con el cinismo y la superficialidad que con otra cosa. Su postura está fundamentada en aquel viejo refrán: "en el reino de los ciegos el tuerto es el rey". Pues eso, como quiera que la mediocridad y la estulticia campan y gobiernan la inmensa mayoría de las opiniones de hoy, ya sean personales, estamentales o anónimas, basta con un poco de crítica, por superficial que sea, para señalarse como intelectual. Estos escépticos, además, tienen el poder de cautivar a una gran masa de universitarios, adolescentes, y jóvenes con ganas de ser "anti", sin mayor estructura que lo oposicional, como dices.
    Entiendo que el asunto del psicoanálisis te ha tocado especialmente la fibra, pero disparan contra todo lo que no se ajuste a sus métodos o creencias, sin pasársele por la cabeza que ellos pueden estar en el mismo error. Hay quien dice que la ciencia no existe, solo existen científicos, y ciertamente también se podría ver como un constructo más, pero el solo hecho de filosofar sobre la ciencia ya es motivo de herejía, y suficiente prueba para llevarte frente al tribunal inquisitorial. Supongo que esta impotencia de ver lo que estos torquemadas hacen con la ciencia, debe ser algo parecido a lo que intelectuales sensatos de otras épocas, veían que se hacía con el marxismo o el cristianismo.
    La cuestión fundamental, en mi opinión, es esa pregunta que haces: ¿Por qué personas adultas han de ser “protegidas” de lo que no es ciencia? Es eso y nada más. A ver, los usuarios de homeopatía no van a dejar de usarla porque estos iluminados guerreen contra ellos, más bien será al contrario, y a los que no la usamos tampoco nos tienen que informar de nada. Luego, ¿qué quieren? Pues entiendo que lo mismo que la inquisición, perseguir a los infieles y convertirlos, sino quemarlos.
    Por cierto Javier, ¿no te gusta más el formato de twitter que el de facebook?, te lo digo porque yo, como usuario de twitter desde hace años, creo que es mucho más "provechoso". He descubierto a gente verdaderamente interesante en twitter; me refiero a científicos jóvenes que denuncian toda esta persecución cientifista... en fin, supongo que bastante tendrás con el facebook y el blog, pero bueno, yo te lo dejo caer.
    En fin, un abrazo, y gracias por compartir estas reflexiones.

    Sergio,

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    1. Muchas gracias por tu comentario, Sergio.
      Sí. Muchos "escépticos" no lo son sólo en el respeto necesario al método científico, sino que hacen de su pretendido escepticismo una cosmovisión cuasi-religiosa.
      Un abrazo,
      Javier

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  2. Hola Javier, nos conocemos de otros foros. Solo quiero decir que hay dignos colegiados que somos médicos homeópatas. Que a la hora de las elecciones nuestro voto es muy importante. Ya después parece que somos incomodos. A pesar haberse dicho públicamente que los colegiados todos tenemos las puertas abiertas en el colegio.
    No sé si soy científica o pseudocientifica. Solo sé que mi pretensión es tratar de ser buena médica y poder ayudar al paciente con todas las herramientas que conozco y puedo ofrecerle. Es el paciente quien al final decide.

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    1. Muchas gracias, María Jesús, por este comentario.
      Tu pretensión es noble. No puede ser mejor, pues nada parece mejor que querer ser buen médico, haciendo lo que eso significa, "ayudar al paciente con todas las herramientas". Y ser médico supone eso, una titulación que reconoce socialmente un saber que ha de mantenerse y aumentarse. Que los Colegios denuncien el intrusismo me parece sensato, tanto como insensato es que censuren inquisitorialmente a los médicos.
      Una cosa es la crítica que cada uno de nosotros podamos hacer de una determinada terapia (o herramienta diagnóstica), la crítica respetuosa entre compañeros, y otra muy distinta el intento inquisitorial desde un órgano institucional que, además hace dejación de funciones asumiendo listados emitidos sin el menor rigor por parte de un par de asociaciones extrañas a los Colegios Médicos.
      La verdad nunca surge desde la prohibición sino desde el diálogo. Lo bueno convence, o no, sin necesidad de imponerse. En el caso de la Medicina, es obvio que la ciencia es extraordinariamente importante, pero eso no implica que la Medicina sea una ciencia. Todo lo humano está en juego en ella, en la relación clínica.
      Nuestro símbolo es el cayado de Esculapio con la serpiente enrollada en él. Demasiadas veces lo olvidamos. Demasiadas veces despreciamos la Historia y eso facilita lo que estamos viendo: una Medicina "ISOficada", industrial, de indicadores y eficiencias, e inhumana.
      Y, como bien indicas al final, "es el paciente quien al final decide". Esto parece olvidarse demasiadas veces en una sociedad cada día más infantilizada.
      Un afectuoso saludo.

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  3. Gracias Javier por tu actitud respetuosa, la valoro mucho porque valoro tus aportaciones y lo que entiendo que es tu buen hacer.
    Un abrazo

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  4. El psicoanálisis es una práctica basada en la palabra. No es una ciencia ni lo pretende, por lo tanto no se la puede incluir en el club de las pseudociencias. Una práctica pseudocientífica siempre se presenta fraudulentamente como científica, pero que no sigue un método científico válido, no puede ser comprobada de forma fiable y carece de estatus científico. Respecto a "proteger a personas adultas", bien, yo, como biólogo estoy a favor de que no se las proteja, ya sabes, dejar que la selección natural limpie el "pool" genético, es broma. Si creo que se debe informar desde el rigor y cierto criterio de autoridad sobre las pseudoterapias porque si hay algo en común en esos padres antivacunas desesperados por haber perdido un hijo, o familiares que ven desesperados como se muere un ser querido por haberse tratado un cáncer con agua magnetizada son sus declaraciones de que "nadie les había informado sobre esas consecuencias". Todos confiesan haberse sentido engañados. Es verdad que el movimiento escéptico muchas veces tiene tintes pseudoreligiosos. En sus filas hay personas, Mulet es una de ellas, que se toma la molestia de comunicar sin intereses económicos sobre nutrición, un área que está siendo constantemente manipulada por publicidad en forma de noticias que buscan vender alimentos, suplementos alimenticios milagrosos.

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    1. Exacto. Una pseudociencia lo es desde que se proclama como ciencia sin adoptar el método científico.
      Desde tu perspectiva como biólogo, parece cada día más asumible como realista la "broma" a la que aludes y que sostendría los "premios Darwin". No deja de ser llamativo y trágico a la vez que un hombre como Steve Jobs desoyera a sus médicos y recurriera a terapias alternativas. En cierto modo, este gran gurú de la tecnología tendría un accésit dramático a los Darwin Awards. ¿Cómo alguien tan pragmático, tan inteligente en muchos aspectos, pudo ser tan crédulo en otros?
      No es malo, desde luego, que haya una sensata divulgación de lo que es el método científico y de lo que en él se sustenta. En ese sentido, es bueno el reconocimiento de la autoridad en el sentido noble, algo muy distinto al autoritarismo. Parece obvio que hay quienes pueden hablar con más autoridad que la mayoría de nosotros sobre el cambio climático, las vacunas o los agujeros negros. Y, frente a tanta insensatez pseudocientífica, no sobra el discurso escéptico. El problema es que, con frecuencia, toma ese tinte pseudorreligioso al que aludes.
      Tal vez el problema resida en la insistencia en los resultados de la ciencia frente a la ponderación del método que permite lograrlos.
      Un abrazo,
      Javier

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    2. Quisiera añadir un matiz. Dais por bueno que una ciencia es aquella que adopta el método científico, el método experimental. Hay otras aproximaciones científicas al conocimiento, por ejemplo la investigación cualitativa. La filosofía decís, no es ciencia. Seguramente esta afirmación debe ser un triunfo de aquellos que criticáis por reduccionistas. La filosofía a través de la epistemología, es lo que da veracidad y contenido a la ciencia. Es desde la filosofia que se piensa la ciencia.
      Sobre el método científico y el psicoanalisis y sus derivaciones terapeuticas. Creo que es importante que el segundo se apoye en el primero para comprobar que sus efectos son positivos, después de todo el método científico solo es eso, un método, un instrumento, que puede ser útil, aunque algunos quieran deificarlo.

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    3. 1-"Exacto. Una pseudociencia lo es desde que se proclama como ciencia sin adoptar el método científico."
      Pues aquí hay una veintena de asociaciones psicoanalíticas proclamándose científicas (entre ellas, algunas de las más importantes del mundo, como la IPA y la EOL):
      La FEPAL (Federación Psicoanalítica de América Latina) nos miente:
      “ARTICULO 2: FEPAL es una Institución científica sin fines de lucro, que agrupa a organizaciones piscoanalíticas (sic) latinoamericanas con personería jurídica y sin ánimo de lucro”.
      http://fepal.org/images/stories/FEPAL/estatutos_esp.pdf
      Sí, “piscoanalíticas”. La palabra “científico/a” aparece 19 veces en el estatuto.


      APM (México)
      “La Asociación Psicoanalítica Mexicana es una asociación de carácter científico …” nos aseguran los mexicanos, y aclaran que “La Asociación, como institución científica, tiene el propósito de desarrollo continuo de investigaciones en el ámbito de su especialidad, para lo cual se encuentra inscrita en el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología”.
      http://asociacionpsicoanaliticamexicana.org/node/66
      Ese “carácter científico”, no les impide recomendar el Psicoanálisis para “ulcera péptica, colon irritable, o hipertensión arterial.”


      APM (España)
      La Asociación de Psicoanálisis de Madrid, fiel a sus principales desarrolladores, es ambigua:
      “El Psicoanálisis es una ciencia joven que nació en el ocaso del siglo XIX…” empieza, temerariamente, para luego mitigarse:
      “La comunidad científica psicoanalítica (¿?), convencida del valor que el Psicoanálisis puede aportar a la ciencia, trabaja día a día (…) para conseguir que el Psicoanálisis ocupe plenamente el lugar que le corresponde al lado de otras ciencias. “http://www.apmadrid.org/psicoan%C3%A1lisis-y-otras-ciencias
      Es, pero no es, pero será.Si no es una ciencia, ¿cómo puede haber “comunidad científica psicoanalítica”? A menos que la relación entre “científica” y “psicoanalítica” sea no vinculante, como, por ejemplo, en la frase “científico alemán”, o “científico tenista”.

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    4. Muchas gracias por ofrecer este punto de discusión.
      En el último enlace que proporciona Vd., se usa un término de “ciencia” que parece alejado del utilizado en este post y en comentarios hechos a él. Resuena el concepto de scientia, como conocimiento.
      En el primer enlace, el término “científico” parece ir dirigido en todas las ocasiones en que es usado al aspecto organizativo (comité científico); es decir, parece ser usado en sentido amplio. Eso ocurre en muchas ocasiones y, efectivamente, es un uso poco afortunado del término, aunque se utilice de modo general en todo tipo de congresos.
      En la entrada de este post y en comentarios surgidos al respecto, traté de definir “pseudociencia” como lo que pretende ser ciencia sin usar el método científico. No creo que ese sea el caso del psicoanálisis en general. Caso distinto parece ser el de la homeopatía, que insiste en experimentos encaminados a probar lo que se ha venido en llamar la memoria del agua.
      Hay un hecho a considerar, no obstante. El psicoanálisis surge de un contexto científico, como fue el que vivió Freud, en quien es obvia la influencia de los conceptos positivistas de su época. No es menos cierto que haya científicos que quieran sostener la base neurobiológica de una teoría de lo inconsciente. Pero, insisto, no creo que el psicoanálisis actual en general recabe para sí el ser considerado como una ciencia como pueda serlo la Biología o a Física. En este sentido, indiqué que la propia Medicina tampoco puede referirse a sí misma como ciencia aun cuando deba muchísimo al avance científico. No es descartable, por supuesto, que haya psicoanalistas que se definan a sí mismos como científicos, pero me referí al psicoanálisis de modo general y teniendo en cuenta a los psicoanalistas que conozco directamente o a través de sus textos.
      Un cordial saludo,
      Javier

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    5. 1- "En la entrada de este post y en comentarios surgidos al respecto, traté de definir “pseudociencia” como lo que pretende ser ciencia sin usar el método científico. No creo que ese sea el caso del psicoanálisis en general."
      La IPA y la EOL son las principales asociaciones psicoanalíticas del mundo, de modo que decir que "no es el caso general" aduciendo conocidos es una salida un poco extraña.
      EOL
      La Escuela de Orientación Lacaniana es más tímida:
      "Esta Escuela tiene por objeto el psicoanálisis, y por fin, restaurar su verdad, transmitir su saber, ofrecerlo al control y al debate científico..."
      No se sabe qué significa esto, ni qué serían sus "informes científicos".
      http://www.eol.org.ar/template.asp?Sec=la_escuela&SubSec=estatutos&File=estatutos.html
      IPA
      La IPA (Asociación Internacional de Psicoanálisis) insiste en que:
      “…su misión es asegurar el desarrollo de la ciencia del psicoanálisis”.
      La IPA es, por cierto, la asociación de Freud, algo así como la Iglesia Cátolica del Psicoanálisis.
      http://www.ipa.org.uk/es/API_SP/About_Us/Mission_statement_SP/en/Mission_Statement.aspx?hkey=e339f7a9-b327-43e3-8007-8be5640e8660&iSession=-1
      Yo listé 22 asociaciones, con abusos parecidos de la palabra ciencia y sus derivados.
      2- Tampoco creo que la no cientificidad de algo sea un salvoconducto para decir cualquier cosa, pretender tratar pacientes, o explicar hechos, activivades a las que se dedican en general los psicoanalistas.

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    6. 1. Nuevamente resalto que el psicoanálisis surgió en un contexto positivista, siendo algo aparente en la “energética” de Freud. No es extraño que el término ciencia permanezca como resto, sin que implique un afán cientificista por parte de los psicoanalistas de la IPA. En cuanto a la declaración de la EOL no es de pretensión científica sino de oferta al debate científico, que no es lo mismo.
      El término pseudociencia tiene que ver con la actualidad de la ciencia misma. En ese sentido podría decirse que la astrología es una proto-ciencia congelada. Por ello, no podemos mezclar una concepción decimonónica de la ciencia, generalizable a todo conocimiento sistemático, con la actual, en la que los criterios de lo que es ciencia atienden estrictamente a su método, llegándose incluso a diferenciar entre ciencias “duras” y “blandas” según tengan o no capacidad predictiva. Obviamente, el psicoanálisis no es una ciencia.
      Insisto en que no es el caso general el de psicoanalistas que se pretendan científicos.
      Dice Vd. “Aduciendo conocidos es una salida un poco extraña”. Con esa expresión distorsiona Vd. la mía, pues me referí “a los psicoanalistas que conozco directamente o a través de sus textos”. No es lo mismo. Personalmente conozco a varios psicoanalistas. A través de sus textos, conozco a otros, incluyendo a algunos relevantes (Freud o Jung parecen serlo) que se han muerto antes de que yo naciera.

      2. Desde luego, no se trata de lograr salvoconductos desde la no cientificidad.
      La Filosofía no es científica, aunque se apoye en la ciencia (y la ciencia haya surgido de ella) y, sin embargo, sigue pareciendo necesario que haya filósofos.
      El Arte no es una ciencia, aunque haya formas que se apoyen en ella, y nadie sensato dudará de su valor.
      Pero incluso la Medicina no es propiamente científica, aunque se apoye en la ciencia, y a pesar de ello ha permitido aumentar considerablemente la esperanza de vida.
      Se pueden “decir” y “hacer” muchas cosas sin salvoconductos de no cientificidad.
      Hay algo interesante al respecto, cuando hablamos de cualquier práctica diagnóstica o terapéutica. Se trata de las titulaciones, que expresan una confianza social (de adultos) en la capacidad de alguien ejercer alguna actividad y para responder de ella. Un título no es precisamente un salvoconducto. Por poner un ejemplo, no es lo mismo declararse acupuntor sin más que ser fisioterapeuta y ejercer la acupuntura. Y las titulaciones, a su vez, están sujetas a un proceso dinámico, reflejo de la sociedad que las otorga y del acervo de conocimientos científicos y no científicos que facilita.

      3. Finalmente, he de aclarar para cualquier lector interesado en los comentarios al blog, que, por la naturaleza del sistema que lo alberga (“Blogger”), “anónimo” es una opción para introducirlos. Ello no supone que el anonimato haya de producirse, sino que es una facilidad para aquellos lectores que no dispongan de las otras opciones que ofrece “Blogger”. En ese sentido, resalto que todos los comentarios introducidos en este blog como “anónimo” son producidos por autores que indican al hacerlos o han indicado previamente por correo su identidad. El diálogo con anónimos reales me parece inadecuado y, en ese sentido, descartaré en lo sucesivo incluir en el blog comentarios de personas no identificadas, aun cuando sus opiniones sean, como en este caso, tan respetables e interesantes

      Un cordial saludo.
      Javier Peteiro

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  5. Gracias por ese matiz. Pero parece natural que por ciencia entendamos la actividad y sus resultados basada en el uso del método científico, esto es, la construcción (y verificación o falsación de ellas) mediante la observación y la experimentación. Difícilmente puede considerarse como ciencia a la Filosofía, aunque las ciencias hayan surgido de ella. Eso no la minusvalora en absoluto. Desde luego, la ciencia precisa una base filosófica para construirse, una base que sería en realidad de creencia: en la deducción, en la inducción y en la isotropía de la legalidad física. El que se piense a la ciencia desde la filosofía y el que la filosofía se apoye en la ciencia no creo que hagan equiparables las tareas filosófica y científica.
    Me parece un contraste importante afirmar que la filosofía es científica (eso me parece entender en su comentario) y, a la vez, recabar para el psicoanálisis su reducción a la ciencia. Cada relación analítica es singular. No veo cómo podría aproximarse el método científico al psicoanálisis, sin transformarlo en otra cosa.
    Un cordial saludo,
    Javier

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  6. Enrique Iáñez14 abr. 2017 10:25:00

    Estimado Javier: acabo de descubrir con agrado tu blog, del que he disfrutado esta entrada, que toca un tema que me interesa mucho como científico no científista y abierto a otros modos de conocimiento, incluida la psicología y las psicoterapias (Freud, Jung, Lowen, Gendlin). En mi entorno académico recibo palos de colegas cientifistas (tengo amigos de uno de esos círculos escépticos que citas, y es muy dificil sacarlos del simplismo "solo la ciencia es conocimiento válido"). Pero por otro lado, soy tachado de racionalista cuando dialogo e intento razonar con amigos de línea New Age. En fin... Enhorabuena por tu labor. Tu libro sobre el autoritarismo científico es un modelo y como tal lo uso con mis estudiantes de Biología

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    1. Apreciado Enrique, agradezco tu comentario y tu estímulo.
      Un abrazo,
      Javier

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